No es Porte de Clignancourt, Puces de Vanves, ni Saint-Ouen...
Pero este finde he podido disfrutar del desembalaje de antigüedades más importante del Levante. Estas imágenes son una pequeña muestra de lo que se pudo ver por allí.
Vestidos de novia de los años 30, vajillas, pañuelos y fulares vintage, puntillas de bolillo, encajes, mapas de anatomía, lámparas, maletines médicos, gorros bautismales, teléfonos, cámaras de fotos, cestas gigantes de pic-nic, pipetas y utensilios varios de botica, broches, camafeos y coronas. Libros, postales, estampas, cromos, pins, soldaditos de plomo... Hasta casullas sacerdotales!! para andar bien cómodo por casa!!